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Nutrición

29-01-2020

¿Qué son las cenizas de los alimentos?

¿Qué son las cenizas de los alimentos?

Te tranquilizará saber que las “cenizas” que aparecen en los Componentes Analíticos del etiquetado de un alimento para mascotas no hacen referencia a un ingrediente (no se sazonan las recetas con cenizas para darles un toque ahumado). Con el fin de aclarar, por fin, el mito de los altos porcentajes de cenizas en los alimentos, vamos a resumirte qué son y a qué corresponden sus niveles.


Las cenizas (o materia inorgánica) es el nombre que se le da a una sustancia resultante de una técnica de laboratorio y se obtienen al incinerar la materia seca para destruir la materia orgánica y cuantificar así la cantidad de materia inorgánica de la muestra. Para ponerlo más claro:

  1. Una croqueta de la comida de tu mascota posee, de media, un 92% de nutrientes varios y un 8% de agua o humedad (los alimentos húmedos tienen una proporción diferente, al tener un mayor contenido de humedad).
  2. Si deshidratamos esa croqueta (la secamos para quitar el agua que contiene) nos quedamos con su materia seca (en nuestro ejemplo sería un 92%), donde quedarán concentrados todos los nutrientes orgánicos e inorgánicos de la croqueta.
  3. Si esa materia seca la incineramos laboratorialmente (la quemamos a muy altas temperaturas), destruiremos su materia orgánica y nos quedaremos con la parte inorgánica (es la misma combustión que ocurre cuando se quema leña y quedan luego las cenizas, de ahí el nombre).
Este proceso se lleva a cabo para poder calcular, de forma más o menos precisa, la cantidad de minerales del producto (de calcio, fósforo, sodio, potasio etc). El valor que obtenemos da una idea aproximada de los minerales de la comida de tu mascota (porque con tal procedimiento también quedarán en ese residuo otros compuestos tipo carbonatos, óxidos y fosfatos del alimento original).

 
A modo de recordatorio te diremos que los minerales son sustancias inorgánicas distribuidas ampliamente por la naturaleza (en la tierra, las plantas, los alimentos, los animales, en nosotros, en el agua de mar y en cualquier material de construcción). Los seres vivos no pueden formar minerales, por lo que es imprescindible tomarlos del exterior (y en el caso de nuestros perros y gatos, de la dieta que les proporcionemos nosotros), ya que son clave para numerosas funciones vitales. Para que te hagas una idea de la importancia de los minerales, en el organismo se emplean para:

  • Construir el esqueleto, los dientes, las uñas, la piel, el pelo y otros tejidos estructurales
  • Contribuir en la formación de sangre y en la oxigenación de tejidos
  • Ayudar en la coagulación
  • Transportar sustancias a ambos lados de las membranas celulares
  • Intervenir en la transmisión nerviosa y en la actividad neuromuscular
  • Ayudar al sistema inmune
  • Colaborar en el metabolismo de nutrientes (grasas, hidratos de carbono…)
  • Participar en funciones detox del organismo (para eliminar impurezas y tóxicos)
  • Permitir la absorción intestinal de vitaminas esenciales, aminoácidos, agua etc.
  • Colaborar en la función gástrica, cardíaca, reproductiva…
 Las principales fuentes de minerales que incorporan las recetas para animales de compañía suelen ser:

  • Pescados, carnes y vísceras (Calcio, fósforo, azufre, zinc, selenio, yodo, hierro, cobre, molibdeno, boro, azufre, flúor, cobalto, cromo, sodio, cloro, fósforo, calcio)
  • Levaduras (Zinc, molibdeno, boro)
  • Moluscos y crustáceos (Zinc, cobre, boro)
  • Huevos (Zinc, hierro, azufre, calcio)
  • Cereales y semillas (Manganeso, cobre, molibdeno, flúor, sílice, cromo, potasio, magnesio)
  • Legumbres (Hierro, cobre, molibdeno, fósforo, calcio)
  • Frutas y verduras (potasio, manganeso, hierro, boro, flúor, sílice, cromo, sodio, cloro, potasio, magnesio, calcio)
  • Algas (yodo)
De tal manera que cada ingrediente aporta un porcentaje de cenizas (tras incinerarse) que contribuye al porcentaje final que aparece en el etiquetado. Por ejemplo, los cereales de cultivo ancestral (tipo amaranto) y pseudocereales (como la quinoa) presentan un mayor contenido en fibra y minerales respecto a otros cereales (y por tanto, mayor porcentaje de cenizas). Otros ingredientes como las legumbres, los champiñones, las algas, las espinacas, la soja, los frutos secos, los lácteos, algún pescado azul, el marisco, ciertas vísceras y la yema de huevo (así como los aditivos de alimentos procesados) contribuyen también al incremento en el valor de las cenizas.
 
Has de tener en mente que un porcentaje “elevado” (en relación a otro producto) de cenizas no es sinónimo de mala calidad sino, simplemente, de un alto contenido mineral, lo que puede ser bueno, malo o ninguna de las dos cosas. Dicho de otra manera, el valor de las cenizas (o minerales) no tiene sentido sin tener en cuenta:

  • La biodisponibilidad de esos minerales, es decir, si esos compuestos inorgánicos se asimilan y utilizan de forma eficaz en el organismo (alta biodisponibilidad); o se acumulan en lugares indeseables y generan efectos tóxicos (baja disponibilidad).
  • Las proporciones entre los diferentes minerales: la mayor o menor absorción de un mineral guarda estrecha relación con los otros minerales presentes en la receta (por ejemplo, las concentraciones elevadas de zinc afectan a la absorción del magnesio).
Hace años se asociaba un alto porcentaje de cenizas con alimentos de baja calidad porque, en ocasiones, se empleaban ingredientes baratos de origen animal que contenían mucho hueso, lo que incrementaba indirectamente el nivel de minerales del producto. Pero hoy en día, no es un indicador fiable de la calidad de un alimento porque el mercado de ingredientes ofrece opciones muy variadas, pudiéndose adquirir fácilmente ingredientes “novedosos” que tienen altos niveles de minerales y son, a su vez, muy beneficiosos a nivel nutricional. Así mismo, el mundo de la alimentación para animales de compañía ha cambiado mucho en pocos años y cada vez son más los fabricantes conscientes de la responsabilidad que tienen a la hora de elegir los ingredientes de sus recetas para elaborar productos que no dañen a nuestros perros y gatos (por un exceso de minerales, en este caso que hablamos).
 
Por tanto, si encuentras un alimento con un alto porcentaje de cenizas, no te alarmes ni descartes ofrecérselo a tu mascota sin estudiar antes su composición o consultar al fabricante  para que te ayude a entender el porqué de ese valor, a lo mejor se debe a que es un producto para control de peso y posee más fibra que tu alimento habitual, por lo que lleva más vegetales (que son una fuente importante de minerales), por ejemplo. También te será útil recurrir a tu veterinario de confianza porque habrá ocasiones, como cuando nuestro perro o gato tenga problemas de corazón o urinarios o en cachorros en crecimiento, en los que se deberán vigilar los niveles de minerales del alimento que quieras darles y debas adquirir dietas de prescripción o alimentos específicos para una etapa concreta de la vida.
 
En tu mano está informarte adecuadamente y abandonar viejos mitos que limitan tus opciones a la hora de alimentar a tu mascota. ¡No dudes en consultarnos!

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