Nutrición

10-10-2021

¿Los gatos deben comer hidratos de carbono?

¿Los gatos deben comer hidratos de carbono?


Los gatos son carnívoros estrictos pero esto no significa que no deban comer carbohidratos. Estos nutrientes pueden ser útiles en determinadas circunstancias, por lo que demonizarlos no es adecuado.

Los gatos son carnívoros estrictos o hipercarnívoros, mientras que los perros son omnívoros (más exactamente, depredadores carroñeros oportunistas). A diferencia de los perros, los gatos no buscan bayas, frutas o partes de vegetales para comer y sus requerimientos diarios de proteína son mayores (link a peculiaridades alimentarias del gato).

Existe cierto debate sobre la inclusión de hidratos de carbono en la dieta de los felinos. ¿Son realmente necesarios?. Su condición de carnívoros obliga a los alimentos comerciales a contener  altos niveles de proteína, entre otras cosas. Pero…¿qué pasa con aquellos ingredientes como las legumbres, los tubérculos o los cereales que aportan también hidratos?. ¿Los aprovechan cuando los comen?.

 

¿Son útiles los carbohidratos para los gatos?

Los carbohidratos son nutrientes compuestos por moléculas que el organismo emplea para obtener glucosa. Pero su incorporación en las recetas tiene varios objetivos:

  • Aportar energía al organismo, al metabolizar esa glucosa de los hidratos
  • Aportar almidón para poder dar forma a la croqueta
  • Aportar fibra fermentable (prebiótico) y no fermentable (para el tránsito intestinal)

Pero no sólo eso, un alimento está compuesto de 4 macronutrientes principales: proteína, grasa, carbohidratos y agua. Si aumenta el porcentaje de uno o de varios, disminuye automáticamente el porcentaje de los otros. Los hidratos permiten reducir el contenido de grasa de las recetas, lo cual resulta muy útil en muchos casos, como veremos más adelante.

Pese a no necesitar hidratos de carbono en su dieta, los gatos sí que necesitan glucosa a nivel fisiológico. De hecho, se ha estudiado la gran demanda de glucosa por parte del cerebro del gato para entender la constante síntesis de glucosa de algunos hipercarnívoros, a partir de aminoácidos. Para obtener esa glucosa, los gatos emplean tanto hidratos como proteínas. Al digerir los hidratos, obtiene directamente glucosa; y al digerir las proteínas, obtienen aminoácidos gluconeogénicos que les servirán para formar glucosa en su organismo.

Algunos estudios apuntan a que los gatos sanos pueden regular la oxidación de hidratos y proteína para obtener energía en función de la ingesta, siempre y cuando se cubran las necesidades de proteína. ¿Y esto qué significa?, pues que los hidratos de carbono pueden ser utilizados en la obtención de glucosa, evitando que se empleen aminoácidos (lo que puede resultar de interés en gatos, los cuales necesitan altos niveles de aminoácidos (link a peculiaridades alimentarias de gatos) para desempeñar otras funciones vitales).

 

¿Pero pueden o no digerir los hidratos de carbono del alimento?

Los gatos han demostrado tener una gran capacidad de digestión de carbohidratos (unas digestibilidades del 90%). Por tanto, está fuera de debate que no puedan digerirlos. Pero para alcanzar esa digestibilidad tan elevada han de estar correctamente cocinados.

Desde un punto de vista metabólico, estos animales carecen de la enzima glucoquinasa, una enzima hepática encargada de que las células guarden la glucosa en su interior y, por tanto, de disminuir los niveles de glucosa circulante. Esto no significa que no los digieran, significa que son más “torpes” regulando los niveles de glucosa en sangre, aunque esta asunción es discutible ya que algunos investigadores hablan de otros mecanismos compensadores que permitirían al gato controlar sus niveles de azúcar de forma tan eficaz como cualquier omnívoro.

Además, como ya hemos dicho, están en constante gluconeogénesis o formación endógena de glucosa, incluso si no hay suficiente aporte de aminoácidos. De manera que, si su alimento no les aporta suficientes moléculas para elaborar glucosa, destruirán sus propios tejidos para obtener esos aminoácidos y fabricar glucosa internamente. Fenómeno que no es recomendable porque corremos el riesgo de que sufran atrofia muscular, problemas de cicatrización, mayor riesgo de infecciones, problemas de fertilidad, deterioro orgánico generalizado

Por tanto, pueden digerir hidratos bien cocinados y pueden aprovecharlos para minimizar el gasto de aminoácidos, esenciales para otros procesos.

 

La culpa de la creciente obesidad en gatos no es por los hidratos de carbono

A efectos prácticos, para alimentar correctamente a nuestros gatos debemos comprender su realidad, es decir, qué necesidades tienen. ¿Tienen una vida semisalvaje en la que consumen mucha energía cazando?.  O por el contrario, ¿viven en un apartamento, están esterilizados y apenas tienen acceso al exterior?. La clave no es no incluir hidratos en su alimentación diaria, sino incluir un porcentaje adecuado, ya que los carbohidratos nos van a permitir disminuir el consumo de grasa y, por ende, disminuir las calorías ingeridas.

La diabetes y la obesidad son enfermedades cada vez más frecuentes. Pero estas patologías no se deben a dietas ricas en carbohidratos, sino a un exceso de calorías (ya sean provenientes de la grasa o de los hidratos) y a una falta de ejercicio físico.

La grasa es la mayor fuente de energía pero paradójicamente, pese a ser carnívoros estrictos, los gatos la metabolizan de manera menos eficaz que los perros. Varios estudios han demostrado que las dietas ricas en grasa causan un mayor depósito de ácidos grasos en el hígado de gatos, que podría propiciar futuros problemas hepáticos, además de sobrepeso (condición que se agrava en gatos esterilizados).

Paralelamente está la creencia de que los gatos regulan su ingesta y que, por ende, podemos dejar el comedero repleto de comida porque nuestros felinos sólo comerán lo que necesiten. Algunos autores han demostrado que los gatos tardan muchos días en reajustar la ingesta, incluso con alimentos muy calóricos, por lo que pasan semanas sobrealimentándose y cogiendo peso. Dejar el alimento a libre disposición es, en parte, responsable del incremento de obesidad en la población felina. Por lo que es nuestra responsabilidad abandonar ciertas creencias e informarnos de cómo alimentar a nuestro gato (link a claves de la alimentación de tu gato) para evitar ciertos problemas de salud en un futuro.

Por tanto y para concluir, dejando a un lado los pros y contras de cada alimento, da igual si su comida contiene cereales, o es grain free o BARF. Para evitar la obesidad, lo importante es controlar la ingesta de alimento diariamente, ofrecer dietas con un contenido calórico acorde al gasto energético de nuestros felinos y fomentar el ejercicio físico a diario.

En Dingonatura creemos que la comida de nuestros gatos ha de respetar sus necesidades evolutivas y actuales. Por eso hemos diseñado nuestras recetas para que:

  • Cumplan con el sello de calidad B.A.R.P., que asegura el perfil nutricional de las carnes y pescados crudos
  • Mantengan un peso corporal adecuado
  • Aporten los nutrientes necesarios para una vida plena y feliz.

 

 

 

 

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